Ente denominado Flash. Lindo, morocho, ojos verdes, un típico chico sexy que calentaría a cualquiera. Pero que no los compre su envase.
En mis vacaciones del año pasado con mis amigos, conocimos a Flash en un bar mientras tomábamos unos tragos. Nadie me había avisado que ese trago en particular se pasaba como agua y hacia su efecto al levantarte. Entre Flash y yo nos reíamos mientras nos agarramos al caminar para no caernos, y entre risas y caídas se cruzaron unos besos borrachos. Él era nativo del lugar, así que nos indicó el camino de regreso. Y aunque se quedó a dormir en casa, no pasó nada; pero como yo no me quedo con las ganas de nada, volví a vacacionar en ese lugar meses más tarde.
Lo encontré y nos pasamos el celular. Y mientras miraba mi novela de las 20hs lo invité a dormir nuevamente a mi casa. Llegó, dijo que estaba cansado y dejé mi novela al comenzar el comercial. Se fue a acostar, ocupo toda a cama, y me pidió que le vaya a hacer unos masajes; típica iniciativa seductora que claramente terminaría en sexo. Aunque eso depende a qué le llama sexo cada uno. Llegué, le hice masajes durante dos minutos de reloj, giró y me beso. A penas nuestros labios se rozaron, increíblemente el estaba muy excitado. No dudó un instante, estiró la mano y agarró un forro que previamente había dejado muy prácticamente acomodado debajo de la cama. Lo abrió con los dientes apresuradamente, se lo colocó en un abrir y cerrar de ojos, y me la metió sin haberme rozado siquiera. Es decir, yo estaba menos caliente que un pingüino en medio del Perito Moreno. Los crujidos de la cama fueron dos, y su comentario fue: “¡No te la puedo creer!”. Lo mire sorprendida pensando que quizás, en una de esas, se había pinchado el forro, pero no, era algo mucho peor que eso. Flash había acabado. Se lamentó más tiempo de lo que duró el sexo, mucho no me importó, porque de todas formas ni siquiera había llegado a entibiarme. Me vestí, se vistió, y se fue. Prendí la tele y seguí mirando mi novela, de la cual solo me había perdido la mitad del comercial.
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jajajajajajjajajaj a mi me paso lo mismo una vez, me queria matar!!!!!!! como te entiendo! muy bueno, recien empezas cn el blog, no? beso grande y suerte
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